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Updated: 5 hours 22 min ago

Presidente de obispos estadounidenses llama al senado a eliminar propuestas nocivas de ley de atención de salud aprobada por cámara de representantes

Fri, 05/05/2017 - 11:36

WASHINGTON—Después de que la Cámara de Representantes aprobara la Ley de Atención de Salud de los Estados Unidos (AHCA, H.R. 1628), Mons. Frank J. Dewane, obispo de Venice, Florida, y presidente del Comité de Justicia Nacional y Desarrollo Humano de los Obispos de los Estados Unidos, llamó al Senado a eliminar las disposiciones nocivas del proyecto de ley cuando la cámara lo someta a consideración.

"Incluso con los esfuerzos para mejorar el proyecto de ley antes de su aprobación, la Ley de Atención de Salud de los Estados Unidos sigue conteniendo importantes defectos, particularmente en lo que respecta a cambios en Medicaid que ponen en riesgo la cobertura y la asequibilidad para millones de personas; es profundamente decepcionante que las voces de quienes serán severamente afectados no fueron escuchadas", dijo Mons. Dewane. "La AHCA sí ofrece protecciones cruciales para la vida, y nuestro sistema de salud necesita desesperadamente estas garantías. Pero las personas vulnerables no deben quedar en malas y peores circunstancias mientras el Congreso intenta arreglar los problemas actuales e inminentes de la Ley de Atención Asequible".

Desde que comenzaron las discusiones sobre la revocación de la Ley de Atención Asequible, los Obispos de los Estados Unidos han pedido repetidamente al Congreso que honre principios morales clave en la reforma de la atención de salud. Entre ellos están: acceso para todas las personas a una atención de salud integral y de calidad que sea realmente asequible, incluyendo consideraciones adicionales para condiciones preexistentes, respeto a la vida impidiendo el uso de fondos federales para el aborto o para comprar planes de salud que lo cubran, y protecciones para la objeción de conciencia. Antes de la votación del jueves, Mons. Dewane instó a los miembros de la Cámara de Representantes a insistir en los cambios, especialmente por el bien de los que atraviesan dificultades.

"Cuando el Senado se ocupe del AHCA, debe actuar de manera decisiva para eliminar las propuestas nocivas del proyecto de ley que afectarán a las personas de bajos ingresos —incluyendo inmigrantes—, así como agregar protecciones vitales para la objeción de conciencia, o comenzar de nuevo los esfuerzos de reforma. Nuestra política de salud debe honrar toda la vida y dignidad humana desde la concepción hasta la muerte natural, así como defender las creencias morales y religiosas sinceras de quienes desempeñan algún papel en el sistema de salud", dijo Mons. Dewane.

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Etiquetas: Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, USCCB, obispo Frank J. Dewane, Comité de Justicia Nacional y Desarrollo Humano, Ley de Atención de Salud de los Estados Unidos (AHCA), respeto por la vida, dignidad humana, atención de salud, asequibilidad, aborto, pobreza, inmigración.

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Norma Montenegro Flynn
202-541-3200

Presidente de USCCB: La orden ejecutiva de hoy inicia un proceso

Thu, 05/04/2017 - 10:42

WASHINGTON—El cardenal Daniel N. DiNardo, arzobispo de Galveston-Houston y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), ha emitido una respuesta a la orden ejecutiva del presidente Donald J. Trump firmada esta mañana.

La declaración completa del cardenal DiNardo es la siguiente:

La orden ejecutiva de hoy comienza el proceso de aliviar la seria carga del mandato del HHS. Colaboraremos con la Administración para asegurar que se proporcione un alivio adecuado a las personas con creencias religiosas profundamente arraigadas acerca de algunos de los fármacos, dispositivos y procedimientos quirúrgicos cuya facilitación el HHS ha tratado de exigir a personas de fe en los últimos años. Agradecemos la decisión de proporcionar una amplia exención religiosa al mandato del HHS, pero tendremos que revisar los detalles de las propuestas regulatorias.

En años recientes, las personas de fe han experimentado insistentes restricciones a la libertad religiosa tanto del gobierno federal como de los gobiernos estatales que reciben fondos federales. Por ejemplo, en áreas tan diversas como la adopción, la educación, la atención de salud y otros servicios sociales, creencias morales y religiosas ampliamente extendidas, especialmente en cuanto a la protección de la vida humana y la preservación del matrimonio y la familia, han sido denostadas en los últimos años como fanatismo u hostilidad, y penalizadas en consecuencia. Pero el desacuerdo sobre cuestiones morales y religiosas no es discriminación; por el contrario, es el fruto inevitable y deseable de una sociedad civil libre y marcada por una genuina diversidad religiosa.

Continuaremos abogando para que el Congreso dé un alivio permanente en cuestiones de importancia crucial para las personas de fe. La libertad religiosa es un derecho fundamental que debe ser defendido por todas las ramas del gobierno y no estar sujeto a veleidades políticas. Como presidente de la Conferencia de Obispos, tuve la oportunidad de reunirme con el presidente Trump esta mañana en la Oficina Oval para abordar este y otros temas.

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Etiquetas: Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, cardenal Daniel N. DiNardo, presidente Donald J. Trump, orden ejecutiva, libertad religiosa, mandato de cobertura de anticonceptivos del HHS, objeción de conciencia, aborto, seguro de salud, Congreso de los Estados Unidos, sociedad civil, sector público, gobierno federal, rama ejecutiva.

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Viviendo como pueblo de Dios en tiempos difíciles

Wed, 03/22/2017 - 09:57

Una reflexión pastoral  del Comité Administrativo de la Conferencia de Obispos Católicos de los EE.UU.

WASHINGTON—El Comité Administrativo de la Conferencia de Obispos Católicos de los EE.UU. (USCCB)  ha emitido la siguiente reflexión pastoral en solidaridad con aquellos que se han visto obligados a abandonar sus hogares debido a la violencia, conflictos o miedo en su tierra natal. En la declaración, los obispos exhortan a cada uno de nosotros a hacer lo posible para acompañar a los migrantes y los refugiados que buscan una vida mejor en los Estados Unidos.

El texto completo de la declaración del Comité Administrativo de USCCB puede encontrarse a continuación:

La palabra de Dios está verdaderamente viva hoy. "Cuando un extranjero resida contigo en tu tierra, no lo maltratarás. Él será para ustedes como uno de sus compatriotas y lo amarás como a ti mismo, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto"(Lv. 19:33-34).

Vivir como pueblo de Dios es vivir en la esperanza de la resurrección. Vivir en Cristo es recurrir al amor sin límites de Jesús que nos fortifica contra la tentación del miedo. Oren para que nuestra participación en el debate sobre temas de inmigración y refugiados pueda traer paz y consuelo a los más afectados por cambios actuales y propuestos en la política nacional.

No debemos de perder de vista el hecho de que detrás de cada política está la historia de una persona en busca de una vida mejor. Pueden ser una familia inmigrante o refugiados haciendo sacrificios para que sus hijos tengan un mejor futuro. Como pastores de una Iglesia peregrina, no nos cansaremos de decirle a las familias que tienen el valor de salir desde su desesperación hacia el camino de la esperanza: "Estamos con ustedes". También puede tratarse de una familia que busca seguridad debido a una creciente amenaza de violencia extremista. Es necesario proteger a los Estados Unidos de una manera que no nos haga perder nuestra humanidad.

Un intenso debate es esencial para una democracia saludable, pero la retórica del miedo no es útil. Cuándo nos vemos los unos a otros, ¿vemos con el corazón de Jesús?  Dentro de nuestros diversos orígenes se encuentran sueños comunes para nuestros hijos. Teniendo esperanza en la próxima generación es cómo la nación se dará cuenta de su lema fundacional, "de muchos, uno". Al hacerlo, también nos daremos cuenta de la esperanza de Dios para todos sus hijos: que nos veamos mutuamente como apreciados hermanos y hermanas sin importar raza, religión u origen nacional.

Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, la palabra hecha carne (Jn. 1:14), nos fortalece para practicar estas palabras en nuestras vidas. ¿Cómo podríamos, como católicos y en nuestra propia manera, poner en práctica nuestras palabras de solidaridad para los migrantes y refugiados?

Orar para poner fin a las causas del odio y la violencia que obligan a padres y madres a abandonar el único hogar que conocen en busca de seguridad económica y física para sus hijos.

Reunirse con miembros de sus parroquias que son recién llegados, escuchen sus historias y compartan las suyas. Cientos de parroquias católicas en todo el país tienen programas para inmigrantes y refugiados para consolarlos y ayudarlos a conocer sus derechos. También es importante acercarse en diálogo amoroso a los que puedan estar en desacuerdo con nosotros. Mientras entendamos mejor las preocupaciones de los demás, mejor podremos servir unos a otros. Juntos, somos un solo cuerpo en Cristo.

Llame, escriba o visite a su representante electo y pídales que encuentren una solución para el fallido sistema migratorio de una manera que proteja nuestra seguridad y nuestra humanidad a través de una generosa oportunidad para la inmigración legal.

Como dijo el Papa Francisco, "migrar es expresión del anhelo intrínseco a la felicidad precisamente de cada ser humano, felicidad que es buscada y perseguida. Para nosotros cristianos, toda la vida terrena es un caminar hacia la patria celeste."

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Etiquetas: Conferencia de Obispos Católicos de los EE.UU., USCCB, Comité Administrativo, Papa Francisco, migración, refugiados, familias, Iglesia peregrina, violencia extremista, democracia, seguridad de Estados Unidos, solidaridad

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